Skip to main content

Hipotiroidismo: errores frecuentes que impiden mejorar (aunque tomes la medicación)

  • Actualidad

 

Meta title: Hipotiroidismo: por qué no mejoras y cómo corregirlo
Meta description: Si sigues cansado/a pese a tomar levotiroxina, revisa estos errores frecuentes: horarios, interacciones, dosis, analíticas y causas asociadas.

Por qué puedes seguir con síntomas

En hipotiroidismo, lo habitual es mejorar al normalizar TSH (y, según el caso, T4 libre). Si no ocurre, suele deberse a absorción insuficiente, interacciones, objetivos mal ajustados o síntomas que no son de tiroides.

10 errores muy comunes

  1. Tomarla con café, leche o desayuno
  • La levotiroxina se absorbe peor con comida (y especialmente con café).
  • Regla práctica: en ayunas, con agua, y esperar 30–60 min para desayunar.
  1. Mezclarla con hierro, calcio, antiácidos o fibra
  • Hierro, carbonato cálcico, antiácidos con aluminio/magnesio, sucralfato y ciertos suplementos “detox” pueden bloquear la absorción.
  • Separación orientativa: 4 horas.
  1. Inconstancia de horarios
  • Cambiar cada día la hora o “compensar” a lo loco hace que el control sea errático.
  • Si un día se olvida: normalmente se puede tomar al recordarlo (si no está pegado a la siguiente), pero conviene seguir pauta médica.
  1. No revisar fármacos que interfieren
  • Ejemplos típicos: colestiramina, ciertos antiácidos, algunos tratamientos gastrointestinales, etc.
  • Importa tanto el fármaco como el momento en que se toma.
  1. Analíticas demasiado pronto tras cambiar dosis
  • La TSH tarda en estabilizar: lo habitual es controlar a las 6–8 semanas.
  1. Objetivo de TSH no individualizado
  • No es lo mismo una persona joven que una mayor, alguien con cardiopatía, una embarazada o un paciente con cáncer tiroideo en seguimiento.
  1. Subir dosis por síntomas sin confirmar
  • Cansancio, niebla mental o aumento de peso pueden ser por anemia, déficit de hierro/B12, apnea del sueño, depresión, estrés, resistencia a la insulina, inflamación crónica, etc.
  1. Malabsorción intestinal no detectada
  • Celiaquía, gastritis atrófica, H. pylori, cirugía bariátrica, diarrea crónica… pueden exigir ajuste o formulaciones alternativas.
  1. No comprobar adherencia real
  • A veces el problema es más simple: tomas “a ratos”, o se alternan marcas/dosis sin control.
  1. Tipo de tratamiento no adecuado (casos seleccionados)
  • La base es levotiroxina. Combinaciones con T3 solo en situaciones concretas y siempre vigiladas.

Qué revisar en consulta (checklist útil)

  • Horario y forma de toma (ayunas, con agua, separación de suplementos).
  • Lista completa de fármacos y suplementos.
  • TSH y T4L (y T3L si procede) con tiempos correctos.
  • Ferritina/hemograma, B12, vitamina D, perfil glucémico/lípidos según caso.
  • Evaluación de sueño, estrés y síntomas depresivos.
  • Sospecha de malabsorción (síntomas digestivos, pérdida de control pese a dosis altas).

Cuándo consultar con prioridad

  • Palpitaciones, temblor, ansiedad intensa (posible exceso de dosis).
  • Embarazo o búsqueda de embarazo.
  • Síntomas persistentes pese a analíticas “bien” durante meses.
Pin It