Síndrome de Cushing: cuando el exceso de cortisol cambia el cuerpo y la salud

El cortisol es una hormona imprescindible para la vida. Ayuda a responder al estrés, regula el metabolismo, participa en el control de la presión arterial y modula el sistema inmunitario. El problema aparece cuando el organismo está expuesto a demasiado cortisol durante demasiado tiempo.
A esa situación la conocemos como síndrome de Cushing.
¿Qué es el síndrome de Cushing?
El síndrome de Cushing se produce cuando existe un exceso mantenido de cortisol. Puede deberse al uso prolongado de corticoides, como prednisona u otros glucocorticoides, o a una producción excesiva de cortisol por el propio organismo. El NIDDK señala que el uso prolongado de glucocorticoides es la causa más frecuente del síndrome de Cushing.
Cuando la causa está en un tumor hipofisario que produce ACTH, hablamos específicamente de enfermedad de Cushing.
Síntomas principales
El Cushing puede producir aumento de peso, especialmente en abdomen, cara redondeada, acumulación de grasa en la zona cervical, brazos y piernas más delgados, debilidad muscular, hematomas fáciles, estrías violáceas anchas, hipertensión, diabetes o resistencia a la insulina, alteraciones menstruales, acné, exceso de vello, fragilidad ósea y cambios del estado de ánimo.
No todos los pacientes presentan todos los signos, y a veces el diagnóstico se retrasa porque algunos síntomas se confunden con obesidad, estrés, menopausia o síndrome metabólico.
Por qué es importante diagnosticarlo
El exceso de cortisol no es solo un problema estético o de peso. Puede aumentar el riesgo cardiovascular, favorecer diabetes, hipertensión, osteoporosis, infecciones, trombosis y deterioro de la calidad de vida.
Por eso, cuando existen signos clínicos compatibles, es importante realizar un estudio endocrinológico.
Diagnóstico
El diagnóstico no se basa solo en la apariencia física. Es necesario demostrar el exceso de cortisol mediante pruebas específicas, como cortisol en saliva nocturna, cortisol libre urinario de 24 horas o test de supresión con dexametasona. Después, si se confirma el exceso de cortisol, se estudia su origen.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si el Cushing está producido por un tumor, el tratamiento de elección suele ser su extirpación quirúrgica cuando es posible. La Endocrine Society recomienda como primera línea, en el Cushing endógeno, la eliminación del tumor causante cuando la cirugía es viable.
En la enfermedad de Cushing por adenoma hipofisario, la cirugía transesfenoidal suele ser el tratamiento principal. En algunos casos se necesitan fármacos, radioterapia o tratamientos adicionales.
El síndrome de Cushing es una enfermedad compleja, pero tratable. La clave está en sospecharlo cuando los cambios corporales, metabólicos y hormonales no encajan con una explicación habitual. Un diagnóstico correcto puede cambiar de forma decisiva la evolución del paciente.
