Tiroides y embarazo: por qué es importante controlar las hormonas tiroideas antes y durante la gestación

Las hormonas tiroideas desempeñan un papel fundamental durante el embarazo.
Intervienen en numerosos procesos del organismo materno y son especialmente importantes durante las primeras etapas del desarrollo fetal. Por este motivo, algunas alteraciones de la función tiroidea requieren un control específico antes de buscar el embarazo y durante toda la gestación.
¿Por qué cambia la tiroides durante el embarazo?
El embarazo produce importantes modificaciones hormonales y metabólicas.
Durante esta etapa aumentan las necesidades de hormonas tiroideas y también cambia la forma en la que estas hormonas circulan por el organismo.
Por ello, los valores analíticos deben interpretarse teniendo en cuenta el momento del embarazo y no siempre pueden compararse directamente con los utilizados fuera de la gestación.
Hipotiroidismo y embarazo
El hipotiroidismo aparece cuando la glándula tiroides no produce suficiente cantidad de hormonas.
Durante el embarazo es especialmente importante detectarlo y tratarlo correctamente, ya que un mal control puede asociarse a un mayor riesgo de determinadas complicaciones maternas y obstétricas.
Las mujeres que ya toman levotiroxina antes del embarazo pueden necesitar modificar la dosis durante la gestación.
Por eso es recomendable comunicar el embarazo al médico desde sus primeras semanas.
Tiroiditis de Hashimoto
La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune y una de las causas más frecuentes de hipotiroidismo.
Muchas mujeres con Hashimoto pueden tener embarazos completamente normales, pero necesitan controles periódicos para comprobar que sus niveles hormonales permanecen dentro de los objetivos adecuados.
Hipertiroidismo durante el embarazo
El exceso de hormonas tiroideas también requiere vigilancia.
La causa puede ser una enfermedad tiroidea previa, como la enfermedad de Graves, aunque durante las primeras semanas del embarazo pueden aparecer alteraciones transitorias relacionadas con los propios cambios hormonales de la gestación.
Distinguir ambas situaciones es importante porque el manejo es diferente.
Cuando es necesario utilizar tratamiento farmacológico, este debe seleccionarse y ajustarse cuidadosamente.
¿Conviene revisar la tiroides antes de quedarse embarazada?
En mujeres con antecedentes de enfermedad tiroidea, sí resulta especialmente recomendable.
También puede ser conveniente realizar una valoración cuando existen antecedentes familiares, enfermedades autoinmunes, cirugía previa de tiroides, bocio, síntomas compatibles con alteraciones tiroideas o determinados problemas reproductivos.
El objetivo es llegar al embarazo con una función tiroidea correctamente controlada.
¿Con qué frecuencia deben hacerse los controles?
No existe una frecuencia idéntica para todas las pacientes.
Dependerá del tipo de enfermedad tiroidea, del tratamiento, de los resultados analíticos y del momento del embarazo.
Las mujeres en tratamiento con hormona tiroidea suelen necesitar controles más frecuentes especialmente durante la primera mitad de la gestación.
¿Qué ocurre después del parto?
Después del nacimiento también pueden producirse cambios en la función de la tiroides.
Algunas mujeres desarrollan una tiroiditis postparto, que puede provocar inicialmente una fase de exceso de hormonas tiroideas y posteriormente una fase de hipotiroidismo.
Además, las necesidades de tratamiento pueden cambiar tras el parto, por lo que resulta recomendable realizar seguimiento.
Un embarazo con enfermedad tiroidea puede desarrollarse con normalidad
Tener hipotiroidismo, Hashimoto, hipertiroidismo u otra enfermedad tiroidea no significa que vaya a existir un problema durante el embarazo.
La clave es llegar a la gestación con un buen control hormonal y realizar un seguimiento adaptado a cada paciente.
La coordinación entre Endocrinología, Obstetricia y Nutrición permite controlar la enfermedad tiroidea y acompañar a la mujer desde la planificación del embarazo hasta el periodo posterior al parto.
